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martes, 31 de marzo de 2009

Messi. Cristina. Nol toquis.



Carta abierta a Cris Cubero:





Poco o nada estimada Cristina, vaya por delante que no espero que leas esta carta, ya sabes, hay algunos que dicen que son del Barça y no lo son y que no leen ni escuchan a nadie.





Créeme que te entiendo. Lo tenías todo y se te ha escapado de las manos. Fiestas en la playa de Castefa, churrascadas, un montón de amigos con glamour, unas estrellas del fútbol mundial a las que nadie puede acceder pero a ti te llamaban a diario para explicarte sus preocupaciones…



Es sabido que intentaste evitar ese ocaso, en repetidas ocasiones: tus “an Roni hada jugá sempra” en tele-arús, tus artículos sobre la vida familiar y lo buena gente que son los cracks, incluso recurriste a tu amigo Paco Aguilar para que escribiese aquel “artículo” titulado El sueño de los justos, donde ponía al míster entre la espada y la pared (O juegan Deco y Ronaldinho o se te acabó el buen rollo de MD, venía a decir aquel escrito tan beneficioso para dos personas como perjudicial para el nuestro club, que no tuyo).



No pudo ser. Intentaste superarlo con un efímero blog salvajemente saboteado por unos hackers de Granollers. Después viste la luz y donde decías “samba” y “churrasco” pusiste “tango” y “bife”. A por Leo. Que si su novia, que si la familia, que si tal que si cual. Informaciones que no interesan a nadie, la verdad, más allá de si el chaval hace lo que tiene que hacer, meter goles, ganar partidos y levantar títulos.





Imagen extraída del a menudo brillante blog del General Fórceps





Añado, a modo de inciso, que levantar títulos no tiene nada que ver con levantar copas en la sala VIP de Bikini a las tantas de la noche. Y no quiero pensar que eras tú quien proponías entrevistas e intimidabas a los cracks:



[Conversación fictícia]



Cris: ¿Qué tal la entrevista a la 1:30 am en un reservado del Otto Zutz? Y nos tomamos unas copichuelas.



Futbolista: Es que el míster dice que hay que acostarse para no perder vigor muscular…



Cris: ¿Y vas a dejar que te digan lo que tienes que hacer? Que ya eres mayorcito, ¿no?



Futbolista: Tienes razón, pero mejor quedamos a las 3 am que a la 1:30 termina el turno de Samantha y tengo que hablar de una cosa con ella.



Cris: Vale, venga [pensando: ¡esa guarrona! Claro, con esas tetas y ese culo ya puede, ya].



[Fin de la conversación fictícia]





Lo primero que recuerdo de ti son defensas a ultranza de Kluivert y Bogarde (de Winston hasta sacaste una foto en tanga) cuando nadie los defendía. Después pasaste a Ronaldinho y Deco, y hay quien piensa que tú les ayudaste a cavar su fosa. Ahora vas a por Messi.





Por favor, como patizante del F.C. Barcelona te damanu, par favor, te suplico, que dejes tranquilo a Messi. Que sólo queremos verlo jugando al fútbol, que no queremos saber a qué dedica el tiempo libre.



Que se te ve el plumero perico desde la Ronda de Dalt, pájara, que te hemos calado.



Y si no sabes qué hacer, pues la T-10 te permite llegar hasta Cornellà. Allí, Tamudo, Luis García, De la Peña y demás estarán más que contentos. Acostumbrados a ver a Inma Casares, cuando te vean llegar creerán que eres Heidi Klum. Y además estarás entre tu gente.





Desatentamente,





“Perico que vuela, perico a la cazuela”. Nunca suyo (un tema de listones que alargaría el post):





Max





Gallina de piel: el blog 140 Pulsaciones. Una visión particular del mundo que nos rodea.



Hay que sejir trafajando (y mucho): el equipo de baloncesto del club.



sábado, 22 de noviembre de 2008

FÚTBOL EN DOMINGO

La única solución efectiva que ha encontrado la ciencia para el problema de la depresión del domingo por la tarde (Sunday Afternoon Low) es el fútbol.

El fútbol en horario de sábado noche colisiona con cenas, quedadas, salidas, asistencia a espectáculos y cualquier otro tipo de actividades lúdicas propias de dicha noche dicharachera; y en cualquier caso, quebranta el fin de semana por su eje, impidiendo desplazamientos semilargos o con pernoctación, arruinando esquiadas, excursiones y weekends.

En cambio, el fútbol en su horario clásico de domingo por la tarde es una actividad benefactora del ánimo y la salud, en múltiples sentidos.

En primer lugar, además de liberar el sábado, día en que todo está abierto y todo está por abrir, ocupa gratamente el domingo por la mañana, fundiendo la imprescindible lectura del periódico dominical con el sabor de la previa del partido: alineaciones previstas, análisis, declaraciones, conjeturas... La mañana de domingo en modo espera de partido, convierte en acontecimientos excitantes el vermut con los amigos y especialmente la misa, imprescindible para la mayoría de nosotros. Por contra, si el partido se ha jugado en sábado, el diario del domingo sabe a fin de semana definitivamente liquidado, en el que únicamente queda un elucubrar y arrastrarse hacia el lunes como buenamente se pueda.

Por supuesto, lo mejor llega por la tarde, convirtiendo la peor franja horaria de la semana en la mejor sin discusión posible: la comida inquieta, temprana y frugal, sin riesgo de acochinamiento ulterior, el desplazamiento efervescente, sin prisas y con tiempo para buscar aparcamiento gratuito con tranquilidad, los carajillos en los bares de alrededor, la compra del puro de diámetro John Holmes en el estanco del gol sur...

Luego, las dos horas de fiesta en sí.


Y finalmente, con el domingo ya vencido y sin capacidad alguna de reacción, tan sólo queda rematarlo con la vuelta a casa escuchando la radio y la noche ante el televisor, trasegando cerveza y viendo con detalle las repeticiones de los tantos que en el campo te has perdido porque estabas desenvolviendo el bocadillo.

Sin duda alguna, la Nación precisa de un nuevo caudillo de la talla de Francisco Álvarez Cascos que someta con puño de hierro a los mercaderes y reinstaure el fútbol los domingos por la tarde, en aras del interés general.

...

Gallina de piel: Si encima se gana por goleada

Hay que sejir trafajando: El lunes